La Confederación Sindical de trabajadores y trabajadoras de las Américas (CSA), que representa a 57 centrales sindicales en el continente manifiesta su más enérgico rechazo al recrudecimiento de la agresión imperialista contra la República de Cuba.
Nos encontramos ante una fase crítica de asfixia económica que es producto de una estrategia deliberada de máxima presión política, económica y militar. El actual deterioro de las condiciones de
vida en la isla es responsabilidad directa de la política exterior de la administración Trump, mediante
la imposición de sanciones y la inclusión arbitraria de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Denunciamos con vehemencia la declaración de Cuba como una «Amenaza Inusual y Extraordinaria
para la Seguridad de los EE. UU.».
Esta declaración no es más que una maniobra para justificar un cerco naval ilegal y la imposición de nuevas sanciones contra aquellos países o empresas que comercien petróleo y otros derivados energéticos con la isla.
Esta política de hostigamiento constituye una violación flagrante de todos los convenios y tratados internacionales, enmarcada en una peligrosa resignificación de la Doctrina Monroe que amenaza toda América Latina e Caribe como zona de paz.
Somos naciones soberanas que defendemos la paz , la democracia y la autodeterminación de nuestros
pueblos. No somos “patio trasero de nadie”.
Instamos con urgencia a todos los gobiernos soberanos de la región y del mundo, así como a los órganos regionales, con especial énfasis en la CELAC, a desplegar acciones humanitarias inmediatas.
Estas acciones deben garantizar de forma prioritaria la provisión de energía, entendiendo que el acceso a la energía es un derecho humano fundamental, ya que su carencia implica la imposibilidad absoluta de garantizar los derechos humanos básicos, la salud y la producción.
El suministro energético no puede ser utilizado, en ninguna circunstancia, como una herramienta de extorsión internacional para forzar cambios políticos. El riesgo no es solamente a Cuba más a todo sistema multilateral y el equilibrio entre naciones.
La gravedad del momento demanda la articulación rápida de todas las fuerzas solidarias que incluya a nuestros espacios sindicales fraternos, a los aliados de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, a los partidos políticos progresistas y a las organizaciones de defensa de los derechos humanos a defender la ayuda humanitaria inmediata a Cuba y restablecer el convivio diplomático entre las naciones.
En el Marco de nuestra campaña; “Cuba SI, bloqueo NO”, reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo cubano y la defensa de la Paz y la democracia en nuestra America.
CSA SOLIDARIDAD URGENTE CON EL PUEBLO CUBANO



