Bruselas / Montevideo, 3 de enero de 2026
La Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA) expresan su más absoluto y contundente rechazo ante la operación militar llevada a cabo en la madrugada de hoy por el gobierno de los Estados Unidos de América en territorio de la República Bolivariana de Venezuela.
Ante la gravedad de los hechos, que incluyen bombardeos sobre instalaciones en Caracas y la confirmación por parte del gobierno estadounidense de la captura y secuestro del presidente Nicolás Maduro, el movimiento sindical internacional declara:
1. Condena a la intervención militar: Denunciamos esta acción como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios fundamentales del Derecho Internacional. El uso de la fuerza militar y la incursión en el territorio de una nación soberana constituyen un acto de guerra inaceptable que pone en riesgo la paz y la estabilidad de toda la región.
2. Defensa de la Soberanía y la Autodeterminación: En línea con la posición histórica de defensa de la autonomía de los pueblos, y respaldando las declaraciones emitidas por los gobiernos de la región que exigen el respeto irrestricto a la soberanía venezolana, rechazamos cualquier intento de cambio de régimen por la fuerza o mediante injerencia extranjera. El destino de Venezuela debe ser decidido exclusivamente por el pueblo venezolano a través de mecanismos democráticos y pacíficos, sin tutelajes imperiales.
3. Exigencia de Garantías Humanas: Nos sumamos a la exigencia internacional inmediata de una «fe de vida», el respeto a la integridad física y la liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, así como de cualquier otro ciudadano detenido en esta operación ilegal. Su estatus actual debe ser transparentado ante la comunidad internacional de inmediato.
4. Llamado a la Paz y al Diálogo: Coincidimos con la postura expresada por los gobiernos de Brasil, México, y otras naciones soberanas en la condena a la violencia y en la urgencia de retomar los cauces diplomáticos. La región debe seguir siendo una Zona de Paz; no permitiremos que América Latina sea arrastrada a un conflicto bélico por intereses geopolíticos ajenos a nuestros pueblos.
“Estos actos no defienden de ninguna manera la democracia, son claros actos de agresión como parte de una agenda de política exterior militarizada motivada por un interés económico unilateral”, dijo el Secretario General de CSI Luc Triangle. “Las amenazas de secuestro y el mal uso de los tribunales para atacar a un gobierno soberano socavan el estado de derecho a nivel internacional y sientan un precedente de coerción imperial que pone en peligro la paz en todas partes.”
“Desde el sindicalismo de las América condenamos la agresión militar y el secuestro del presidente Maduro y su compañera Cilia flores, una violación de la soberanía e integridad del pueblo venezolano y de toda América Latina y el Caribe, declarada como Zona de Paz por la CELAC desde 2014. Estamos activando los mecanismos de solidaridad internacional con el pueblo y los trabajadores de Venezuela”, expresó Rafael Freire, secretario general de la CSA. “Defendemos Venezuela y toda Latinoamérica como territorio de paz. No admitimos la invasión y la violencia hacia nuestros pueblos y territorios. El movimiento sindical, como siempre, se encuentra en la primera línea de defensa de la soberanía y la autodeterminación, la democracia y los derechos humanos”.
La CSI y la CSA se mantienen movilizadas contra las injerencias imperialistas, militares o económicas, de un país sobre otro, contra las guerras y en la firme defensa de la paz, la democracia y el multilateralismo.
Por la soberanía, la paz y la autodeterminación de los pueblos.
Luc Triangle, Secretario General de la CSI.
Rafael Freire, Secretario General de la CSA.




