Ejes de Actuación

Organización Sindical y Autorreforma

OBJETIVO ESTRATÉGICO

Reforzar las acciones para la democratización,   transformación, crecimiento y empoderamiento del sindicalismo, que le permita ser actor fundamental en la lucha por una nueva hegemonía que haga viable un modelo de desarrollo sustentable.

Organización Sindical y Autorreforma

1. El movimiento sindical debe ser un espacio donde se prefigura la sociedad que aspiramos. La democracia, la participación, la transparencia, la representatividad, la defensa irrestricta de las trabajadoras/es y la ampliación de derechos son condiciones para ganar legitimidad y credibilidad ante las y los trabajadores y la sociedad. La Autorreforma Sindical profundizará el trabajo para aumentar el poder del movimiento sindical y lograr el mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo de las/os trabajadoras/es. La CSA orienta su acción hacia un modelo sindical moderno, abierto, plural, democrático y participativo, con igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres, de diálogo y concertación, sin discriminaciones, que articule al sindicalismo con el conjunto de la población. Promovemos un sindicalismo por sectores que le dé verdadero poder a la clase trabajadora.

2. La lucha por una nueva hegemonía debe hacerse desde la fuerza de transformación y movilización de los trabajadores y trabajadoras, con las mujeres y la juventud. El movimiento sindical debe estar presente en todos los espacios donde hay trabajadoras y trabajadores, organizar a los sectores estratégicos, así como los sectores donde hay menos presencia sindical. Las estadísticas muestran que las tasas de sindicalización en nuestra América varían desde los mínimos, de alrededor de 2% a máximos ligeramente superiores al 30%. No podemos construir la sociedad que aspiramos sobre esta base.

3. El sindicalismo se debe ocupar de los sectores más vulnerados de la clase trabajadora, recuperar la militancia, conquistar mejores condiciones de trabajo; renovar la unidad y la solidaridad. Es fundamental incorporar métodos y tecnologías que potencien y multipliquen la capacidad del movimiento sindical para actuar como instrumento de cambio y transformación. Es crucial empoderar a las mujeres en las organizaciones sindicales reforzando en las políticas y estructuras el respeto por la igualdad de género, para lo cual deben desarrollarse herramientas como los indicadores de género.

4. En todos los países y organizaciones debe darse prioridad a la organización, acción y formación de las y los trabajadoras/es, jóvenes, tercerizados, migrantes, de las zonas francas, de las organizaciones de la economía solidaria, jubilados y pensionados, personas con discapacidad y trabajadoras/es no registrados, sean en empresas formales o informales, grupos raciales y étnicos, grupos de la diversidad, VH+ y aquellos contratados por medio de nuevas tecnologías, plataformas de internet y “aplicativos”. El desafío es mayor especialmente en pequeñas comunidades, como la de los países de la región del Caribe. El soporte y la asistencia técnica de OIT y CSA es requerida para desarrollar estrategias que cumplan estos objetivos.

5. El sindicalismo debe acompañar a los colectivos autoorganizados, con apoyo, orientación y formación, incluyendo financiamiento, asesoría jurídica y administrativa, con el fin de lograr la consolidación y apuntalamiento de estos procesos, al mismo tiempo que promover y garantizar su permanencia en el tiempo y logro de reivindicaciones.

6. La sindicalización es la prioridad más importante para aumentar nuestro poder e influir en el cambio. A tal fin, la CSA continuará trabajando con la Academia Global de Organizadores de la CSI, para desarrollar las habilidades de las/os organizadoras/es con un número cada vez mayor de afiliadas comprometidos en aumentar su membresía, respondiendo a la realidad y particularidad de nuestros países.

Organización Sindical y Autorreforma

1. El movimiento sindical debe ser un espacio donde se prefigura la sociedad que aspiramos. La democracia, la participación, la transparencia, la representatividad, la defensa irrestricta de las trabajadoras/es y la ampliación de derechos son condiciones para ganar legitimidad y credibilidad ante las y los trabajadores y la sociedad. La Autorreforma Sindical profundizará el trabajo para aumentar el poder del movimiento sindical y lograr el mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo de las/os trabajadoras/es. La CSA orienta su acción hacia un modelo sindical moderno, abierto, plural, democrático y participativo, con igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres, de diálogo y concertación, sin discriminaciones, que articule al sindicalismo con el conjunto de la población. Promovemos un sindicalismo por sectores que le dé verdadero poder a la clase trabajadora.

2. La lucha por una nueva hegemonía debe hacerse desde la fuerza de transformación y movilización de los trabajadores y trabajadoras, con las mujeres y la juventud. El movimiento sindical debe estar presente en todos los espacios donde hay trabajadoras y trabajadores, organizar a los sectores estratégicos, así como los sectores donde hay menos presencia sindical. Las estadísticas muestran que las tasas de sindicalización en nuestra América varían desde los mínimos, de alrededor de 2% a máximos ligeramente superiores al 30%. No podemos construir la sociedad que aspiramos sobre esta base.

3. El sindicalismo se debe ocupar de los sectores más vulnerados de la clase trabajadora, recuperar la militancia, conquistar mejores condiciones de trabajo; renovar la unidad y la solidaridad. Es fundamental incorporar métodos y tecnologías que potencien y multipliquen la capacidad del movimiento sindical para actuar como instrumento de cambio y transformación. Es crucial empoderar a las mujeres en las organizaciones sindicales reforzando en las políticas y estructuras el respeto por la igualdad de género, para lo cual deben desarrollarse herramientas como los indicadores de género.

4. En todos los países y organizaciones debe darse prioridad a la organización, acción y formación de las y los trabajadoras/es, jóvenes, tercerizados, migrantes, de las zonas francas, de las organizaciones de la economía solidaria, jubilados y pensionados, personas con discapacidad y trabajadoras/es no registrados, sean en empresas formales o informales, grupos raciales y étnicos, grupos de la diversidad, VH+ y aquellos contratados por medio de nuevas tecnologías, plataformas de internet y “aplicativos”. El desafío es mayor especialmente en pequeñas comunidades, como la de los países de la región del Caribe. El soporte y la asistencia técnica de OIT y CSA es requerida para desarrollar estrategias que cumplan estos objetivos.

5. El sindicalismo debe acompañar a los colectivos autoorganizados, con apoyo, orientación y formación, incluyendo financiamiento, asesoría jurídica y administrativa, con el fin de lograr la consolidación y apuntalamiento de estos procesos, al mismo tiempo que promover y garantizar su permanencia en el tiempo y logro de reivindicaciones.

6. La sindicalización es la prioridad más importante para aumentar nuestro poder e influir en el cambio. A tal fin, la CSA continuará trabajando con la Academia Global de Organizadores de la CSI, para desarrollar las habilidades de las/os organizadoras/es con un número cada vez mayor de afiliadas comprometidos en aumentar su membresía, respondiendo a la realidad y particularidad de nuestros países.

Educación y Formación Sindical

1. El Congreso afirma que el principal desafío de la Educación y Formación sindical lo constituye el de preparar a las/os trabajadoras/es para enfrentar el modelo neoliberal y su visión hegemónica, contraria al pluralismo, la diversidad y la democracia. El desafío neoliberal no se circunscribe al ámbito económico, sino que es una visión del ser humano y de la sociedad de tipo ideológico, político y cultural que requiere de una formación sociopolítica que profundice el análisis de las características del modelo neoliberal.

2. El modelo neoliberal promueve como principios y valores la primacía del mercado en todos los ámbitos de la vida económica, política, social y ambiental, el individualismo, el consumismo y la especulación. Las consecuencias de este modelo son la pobreza, el desempleo, la explotación del medio ambiente, la exclusión, la destrucción del tejido social y con ello la generación de un ambiente de violencia e inseguridad social. En lo laboral promueve la flexibilización y precarización del trabajo y en última instancia la eliminación de las organizaciones sindicales.

3. La formación sindical debe ser asumida como un proceso con dimensiones político-estratégicas que debe ser tarea y deber permanente de los equipos de conducción política y no sólo de las secretarías de formación. La formación sindical debe ser entendida como un proceso, estructurada en programas marcados por la progresión y el seguimiento; orientada políticamente por las resoluciones del Congreso.

4. El Congreso reafirma el enfoque integral de la educación, articulando la formación sindical con la formación profesional y con la educación formal. La educación no es una mercancía sujeta a las leyes del mercado del capitalismo, sino que es un derecho humano fundamental de todos/as los/as ciudadanos. Reafirmamos la dimensión socio-política de la formación sindical, para contribuir a disputar la hegemonía al modelo global neoliberal y para el fortalecimiento de las organizaciones sindicales.

5. El Congreso mandata sus organizaciones y a sus organismos de conducción a profundizar el diseño e implementación de su Sistema de Formación Sindical, que debe tener como mínimo los siguientes componentes: a) El Grupo de Trabajo Educación, GTE, cuya función es orientar el proceso de formación sindical en las prioridades que el Congreso decida; b) La Plataforma Red de Escuelas Sindicales constituida por las Secretarías de Formación, las Escuelas e instancias de formación de las organizaciones afiliadas a la CSA y por los programas, convenios y proyectos de la CSA;

6. En esta etapa las prioridades deben ser la formación de dirigentes y cuadros especializados en Desarrollo Sustentable, en Organización, en Formación y en Información-Comunicación. Los contenidos, que como objeto de estudio-aprendizaje deben vehiculizar la propuesta ideológica-política, la estrategia y las políticas de organización y acción trazados por este Congreso y en particular sobre la PLADA, que debe constituirse en uno de los ejes prioritarios de la formación sindical. El método Práctica-Teoría-Práctica mejorada (P-T-Pm); y las alianzas estratégicas con organizaciones e instituciones que realicen actividades de formación e investigación socio laboral y que tengan un pensamiento coincidente y/o convergente con el pensamiento, los objetivos, planes y programas de la CSA, tales como el CINTERFOR/OIT, la CEPAL/ILPES, la Internacional de la Educación (IE), etc.

 

Equidad e Igualdad de Género
Este programa es coordinado por la Secretaría de Política Sindical y Educación, con la finalidad de continuar en la lucha por la equidad e igualdad de oportunidades.
Es importante implementar las políticas de la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas, con el objetivo de avanzar en la paridad de género en las estructuras sindicales, la plena integración de las cuestiones de género en las políticas sindicales y el combate a toda forma de discriminación de que sean victimas las mujeres trabajadoras. La igualdad y equidad de género se constituyen en eje transversal de todas las políticas de la CSA.
La CSA se compromete a garantizar la igualdad de género, la inclusión de las/os jóvenes y la diversidad étnica y racial, reconociéndolos como principios transversales de la libertad sindical.
 
Objetivo: Contribuir a reforzar el empoderamiento y liderazgo de las mujeres en los sindicatos como parte de los procesos de autorreforma sindical, de esta forma las organizaciones tendrán más capacidad para fortalecer el poder de la clase trabajadora y defender mejor los derechos de todos y todas; avanzando de esta forma en la integración de la perspectiva de género en todas las políticas y estructuras sindicales. La paridad entre hombres y mujeres es un proceso que da como resultado un cambio en la concepción de la política sindical y fortalece el movimiento sindical. 
El programa de Género tiene vínculos con los siguientes programas/áreas de Trabajo:
• Programa de Educación
• Programa de Juventud
• Economía Informal y Salud Laboral
• Integración
• Migración
• Organización
• DDHH
• Comunicación
 
Resolución 13

1. La condición de las mujeres sólo podrá transformarse efectivamente en la medida que se impulsen cambios en las formas de producción y reproducción social, en las estructuras de poder y autoridad y se les reconozca como agentes activos en todos los procesos sindicales, sociales, políticos y económicos, en tal sentido el Congreso adopta todos los posicionamientos y acuerdos alcanzados en la I Conferencia de Mujeres de la CSA: Democracia, Autonomía de las Mujeres e Igualdad de Género.

2. La situación de las mujeres en la región ha mejorado, pero los avances han sido insuficientes y dispares; la desigualdad, la discriminación, la violencia con- tra las mujeres, la limitada participación en diferentes ámbitos, la resistencia a los cambios en la división sexual del trabajo, las barreras a la incorporación al mundo del trabajo y la carga del cuidado siguen afectando a las mujeres, impidiendo el logro de su plena autonomía tanto económica como física, lo que es fundamental para garantizar el respeto, ejercicio y goce de sus derechos y para lograr una verdadera igualdad.

3. Para alcanzar la igualdad en el mundo del trabajo es necesario realizar esfuerzos concentrados para garantizar un entorno que permita a hombres y mujeres tener acceso a un trabajo decente; es decir, un empleo productivo, justamente remunerado, que se desarrolle en condiciones de libertad, equidad, seguridad y respeto a la dignidad humana; que garantice el pleno respeto de la libertad sindical.

4. Es fundamental reforzar el liderazgo de las mujeres en los sindicatos como parte de los procesos de autoreforma sindical, las organizaciones tendrán más capacidad para reforzar el poder de la clase trabajadora y defender mejor los derechos de todos y todas; avanzando de esta forma en la integración de la perspectiva de género en todas las políticas y estructuras sindicales. La paridad entre hombres y mujeres es un proceso que da como resultado un cambio en la concepción de la política sindical y fortalece el movimiento sindical.

5. La CSA promoverá que sus organizaciones establezcan la lucha a favor de los derechos sexuales y reproductivos, la descriminalización del aborto y el derecho de las mujeres a decidir. El aborto inseguro que es realizado en condiciones precarias de salud e higiene, se considera como un grave problema de salud pública.

6. Exigimos a los Estados que promuevan políticas para prevenir, sancionar y erradicar todo tipo de violencia contra las mujeres lo que representa una relación de poder y dominación de los hombres sobre las mujeres, y tiene como base la construcción social que visualiza a las mujeres como seres inferiores. Apoyamos la propuesta de la adopción de una nueva Norma Internacional en la OIT, un Convenio relativo a la violencia de género en el lugar de trabajo.

7. La CSA exhorta a sus afiliadas a desarrollar medidas para contrarrestar y erradicar el trabajo de las mujeres en condiciones de informalidad, precario y en condiciones análogas a la esclavitud y la trata de personas y a continuar fortaleciendo alianzas estratégicas y acciones de coordinación con los Sindicatos Globales y las redes de Mujeres a nivel nacional y regional. En materia de protección social, es necesario implementar políticas públicas con medidas activas destinadas a eliminar la discriminación salarial y modificar concepciones tradicionales sobre el papel de la mujer en la sociedad y en el mundo del trabajo. Es importante promover la protección de la maternidad, las tareas de cuidado, ampliando el piso de protección social con soluciones contributivas a reducir las diferentes brechas de género.

Juventud Trabajadora de las Américas

1. El Congreso reafirma el compromiso de promover la organización, el empoderamiento y desarrollo de capacidades de la juventud trabajadora como sujeto activo, sindical y social, condición importante y urgente para fortalecer las luchas de la clase trabajadora de las Américas. Este compromiso se expresa en una política activa para impulsar sus agendas, promover el dialogo intergeneracional y el ejercicio efectivo de su rol sindical para el fortalecimiento de la CSA y sus organizaciones afiliadas.

2. El Congreso constata que, a pesar de los esfuerzos realizados en la organización de la juventud trabajadora, existen déficits entre los jóvenes que están organizados y los no organizados, que además no están siendo motivados por las organizaciones para incorporarse al sindicalismo. El gran reto es lograr propiciar y avanzar en una metodología que permita incorporar a estas/os jóvenes aun no organizados, así como potenciar aquellos liderazgos que ya hacen parte de los sindicatos para asumir responsabilidades dentro de la organización.

3. El abordaje político de la PLADA desde la perspectiva de los jóvenes, como de los sindicatos afiliados a la CSA, deben ser procesos interrelacionados, porque el desarrollo sustentable debe incorporar la visión y perspectiva de la juventud trabajadora. La CSA reconoce la importancia del adecuado acceso a las políticas de primer empleo y al trabajo decente para la juventud de las Américas. Es por ello que incorpora la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres jóvenes como eje transversal con enfoque de género para la incidencia y acción sindical nacional y continental.

4. Los sindicatos deben desarrollar campañas de sensibilización, sindicalización y movilización de la juventud. Instamos a nuestras afiliadas a desarrollar la Campaña “¡Dame esos cinco!”, cuyos objetivos son la participación, la organización, la afiliación, el liderazgo y la promoción de sus derechos. El Congreso mandata a las organizaciones afiliadas a fortalecer, articular e incidir en las redes y plataformas de acción juvenil de la CSA con las redes de los Sindicatos Globales, adoptar en su totalidad e implementar el plan de acción de la CSI en materia de juventud, así como a vincularse con los organismos subregionales y los movimientos sociales relacionados, en particular el Foro Latinoamericano y Caribeño de Juventudes (FLACJ).

5. Reiteramos el compromiso de incidir en el diseño e implementación de políticas nacionales de promoción y protección del empleo juvenil, contratos con mayor estabilidad y garantías en el primer empleo, la reglamentación y monitoreo del trabajo voluntario, las pasantías, las políticas de emprendimiento, así como también garantizar pisos salariales y de protección social; basado en la Agenda de Desarrollo 2030, con énfasis en el objetivo Nº 8.

6. Instamos a promover iniciativas para incidir en la solución de los problemas que afectan directamente a la juventud en general, tales como: inseguridad, violencia, violación de los DDHH, trata y explotación de personas jóvenes, salud mental, sexual y reproductiva, adicción por drogas, y VIH SIDA. Estas acciones deben incluir la participación de la juventud en la resolución pacífica de los conflictos como garantía para lograr una paz sostenible y duradera en la región.

 

Poder Corporativo, Multinacionales y Cadenas Globales de Producción

1. La gobernanza global del capitalismo actual, en el cual las corporaciones y las instituciones financieras ejercen un poder superior a los Estados y las instituciones internacionales, hace que los gobiernos se muestren cada vez más disminuidos frente a estos poderes. Rechazamos la existencia de paraísos fiscales y abogamos por una justicia fiscal redistributiva. Este poder corporativo debe ser controlado con reglas claras y ejecutables por la ley, tanto a niveles nacionales como regionales e internacionales, que garanticen la implementación de acciones orientadas al cumplimiento de lo dispuesto por las instancias regionales e internacionales, frente a la ofensiva de las empresas. A pesar de la existencia de normas internacionales, incluyendo los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, las Directrices de la OCDE para las Empresas Multinacionales y la Declaración de la OIT sobre las Empresas Multinacionales que establecen responsabilidades laborales a lo largo de toda su cadena, pero fallan a la hora de establecer mecanismos vinculantes, y persisten los abusos y crímenes contra las/os trabajadoras/es.

2. La CSA defiende que los gobiernos y los organismos internacionales establezcan y hagan cumplir un ordenamiento jurídico nacional e internacional que responsabilice a las corporaciones por sus conductas a nivel local y en los países y territorios donde se desarrolla su actividad o parte de ella. Entre ellas debe garantizarse una justa distribución de renta a través de salarios mínimos dignos, la garantía de la negociación colectiva, el pleno ejercicio de la libertad sindical y la protección social e ingresos adecuados.

3. Los cambios en la configuración del mundo de la producción han tenido un profundo impacto sobre la división internacional del trabajo. En el modelo vigente las empresas se organizan a través de cadenas de producción en un proceso de externalización de la producción a lo largo de los eslabones de sus cadenas que les permite flexibilización de los contratos y las condiciones de trabajo. Para enfrentar este problema, el movimiento sindical de las Américas debe considerar aportes innovadores y vanguardistas para hacer que las empresas se responsabilicen por las condiciones laborales al largo de toda la cadena.

4. En ese contexto la CSA considera que este fenómeno, constitutivo de las cadenas globales de producción, es un foco clave de atención de su acción socio-política en alianza con la CSI y los Sindicatos Globales. Convoca a sus afiliadas a definir estrategias de acción propias, en los ámbitos investigativo, jurídico, de organización, denuncia, formativos tanto en el ámbito nacional como internacional que considere las Recomendaciones establecidas por la CSI para que las empresas pongan remedio al escándalo que representan sus cadenas mundiales de suministro y favorezcan las condiciones de trabajo decente, construidas sobre relaciones laborales sólidas, claras, garantizando los derechos fundamentales – incluidas la sindicación y la negociación colectiva – a lo largo de todas las etapas de las cadenas de producción, como por ejemplo, con Acuerdos Marcos Globales con mecanismos vinculantes para su ejercicio efectivo.

5. Consciente de la necesidad de profundizar el conocimiento sobre las diversas modalidades de relaciones laborales precarizadas, como en las zonas francas, en los Call Centers, entre otras en la región, la CSA promoverá acciones de investigación y formación para analizar las cadenas productivas y sus impactos sobre las trabajadoras/es, con especial atención en mujeres, jóvenes y migrantes. Igualmente, en la lógica de ampliar la capacidad de la organización sindical, en cuanto a funcionamiento, estructuras y representación, la CSA avanzará en el eje de Autorreforma Sindical, a fin de articular con estrategias de organización/ acción/afiliación de las diferentes categorías de trabajadoras/es identificados.

Trabajadores/as en Condiciones de Precariedad e Informalidad

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