“GRACIAS GRECIA”, HOLA ESPAÑA

publicado el 26/02/2015 a las 12:00 , por Víctor Báez Mosqueira .

Gracias, Grecia, por sublevarte, expresando, a pesar de las amenazas, tu verdadera voluntad en las urnas.

 

La verdad es que hay que agradecer mucho al pueblo griego por el resultado de las elecciones. Por eso he elegido este título y lo pongo entre comillas, pues una antigua colega mía lo escribió en inglés (Thank You Greece). Se trata de María Helena André, ex dirigente sindical de Portugal, ex ministra de trabajo de su país y actual directora de ACTRAV en la OIT.


Decimos que hay que agradecer porque es un notable esfuerzo que hace el pueblo griego para poner fin al proceso de derechización social, política y económica que se ha adueñado de la Unión Europea desde hace más de un lustro, deshaciendo el estado de Bienestar que le ha caracterizado en las últimas décadas. Los resultados de las elecciones griegas reflejan que la población venció el miedo que se le quiso imponer desde el poder, especialmente desde la Troika, compuesta por la Comisión Europea, El Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Los griegos dijeron categóricamente ¡basta! a la tecnocracia internacional y a la oligarquía nacional griega totalmente sumisa a los intereses financieros internacionales. Le dijeron no a la continuación de la política de austeridad.


Comencemos viendo lo que la corrupción política de quienes han gobernado el país hasta ayer y la dura disciplina impuesta por la Troika ha significado para los helenos. El desempleo subió del 18 al 26 por ciento, la deuda pública se incrementó casi 30 puntos, llegando al 177 por ciento del PIB. Uno de cada tres griegos se encuentra debajo del umbral de la pobreza, uno de cada cuatro no tiene asistencia sanitaria adecuada, los ingresos familiares se han reducido en alrededor del 40 por ciento y, como allá es invierno ahora, cerca de un millón de personas pasa frío porque no puede pagar la electricidad. Hay más del 50 por ciento de desempleo juvenil. Y pensar que entraron a la Unión Europea para mejorar su calidad de vida…


El mapa político griego cambió totalmente. Ganó Syriza, un partido que se autocalifica claramente de izquierdas, que defiende el fin de la austeridad. El PASOK, partido socialdemócrata griego ha quedado en quinta posición. No es raro. Dentro de las filas de la Internacional Socialista figura como uno de los más conservadores del socialismo europeo y fue el que llevó a cabo los ajustes. La debacle del partido de Papandreu tendrá consecuencias en la Internacional Socialista, porque su Secretario General, el chileno Luis Ayala es apoyado principalmente por el PASOK y secundado por Acción Democrática de Venezuela y los partidos socialdemócratas centroamericanos. Le son adversos la gran mayoría de los partidos socialdemócratas sudamericanos y europeos que están buscando coordinarse mejor entre sí para deshacerse de Ayala.


El Partido de la Nueva Democracia, que es la derecha tradicional griega, ha quedado en segundo puesto. Se dice que por primera vez no habrá en el parlamento nadie de la familia Papandreu (tradicional de la socialdemocracia) ni nadie de la familia Karamanlis (conservadora, tradicional rival de la socialdemocracia). Mientras, Amanecer Dorado, de la ultraderecha fascista ha conquistado votos suficientes para quedar en tercer lugar. El cuarto puesto es para el Partido Comunista griego.


Los medios han publicado todo tipo de informaciones, entre ellas de que si Syriza cumple sus promesas electorales de poner fin a la austeridad, ello significaría la salida de Grecia de la zona euro. Este rumor no fue desmentido por el partido Social Cristiano Alemán Si resulta ser verdad, los propios bancos alemanes verían en peligro el cobro de varias centenas de miles de millones de euros que habían prestado a Grecia y a otros países adonde se podría extender el contagio. No sería lógico que el gobierno de la Sra. Merkel expulse a Grecia de la zona euro, jugando en contra de los intereses de los banqueros de su propio país que están entre los financistas más poderosos del mundo.


Ahora que Syriza ganó las elecciones, muchos dicen que hay una distancia entre las promesas electorales y lo que se puede hacer desde el gobierno. Claramente Tsipras dijo que quiere elevar el salario de los griegos en una proporción importante, lo cual va en contra de las recetas de la Troika. Ya comenzó, por tanto, una guerra propagandística contra Syriza. Por ejemplo, el conservador diario “El Mundo”, de España, descalifica la victoria diciendo que ganó el populismo.


Pero en términos reales, la Sra. Merkel no puede dejar que la sangre llegue al río. Las autoridades europeas deben sentarse a negociar. Ya no podrán imponer condiciones unilaterales, salvo que prohijen un golpe de estado abierto o simulado para ubicar en Atenas un gobierno títere.


Así, mientras el gobierno de la coalición vencedora propugna la restitución de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, permite que empleadores y sindicatos negocien contratos colectivos, hace que los oligarcas griegos paguen impuestos por primera vez, la Troika debe aceptar que su programa de ajustes ha fallado gravemente y que Grecia está hoy peor que cuando esa Troika empezó a ocuparse del problema. La exigencia de la quita masiva de la deuda, por ejemplo, podría abrir una mesa de negociación sobre el tema. De hecho, el nuevo ministro de finanzas, Yanis Varoufakis, calificado como “economista radical” ha dicho que su prioridad es renegociar la deuda griega de 240.000 millones de euros.
Uno de los argumentos fuertes utilizados por la izquierda griega en su favor es la propia historia reciente de Alemania a quien, una vez vencida en la Primera Guerra Mundial, le impusieron fuertes pagos por deudas de guerra que llegaron a una inflación altísima, austeridad y el advenimiento de Hitler con todo su significado posterior. Después de la Segunda Guerra Mundial, los aliados reconocieron que Alemania debía prosperar primero para pagar su deuda después. Más del 50 por ciento de la deuda germana fue literalmente borrada. El último pago alemán de la Primera Guerra Mundial se hizo en el 2010. Esos pagos no excedieron nunca del 5 por ciento de las ganancias alemanas por exportaciones, según Maria Helena André.


“Nuestra victoria es la de todos los países que luchan contra la austeridad”, dijo Alexis Tsipras, líder del Syriza. Esto nos lleva a otros países de Europa del Sur que tienen una situación similar aunque no igual a la griega. En dicha región, el país que tiene elecciones este año, en noviembre, es España. En mayo ya tendrá elecciones municipales, lo que se considera una especie de calentamiento de motores para las nacionales.


Según fuentes sindicales madrileñas, las actuales encuestas no se ponen de acuerdo. En una, el Partido Popular encabeza las preferencias, seguido por el Partido Socialista y en último lugar está Podemos. En otra, el Partido Socialista está a la cabeza, seguido por Podemos y en último lugar está en PP. En la tercera, Podemos encabeza las preferencias, seguido por el Partido Socialista. En último lugar está el Partido Popular.


Una de las cosas notables es la desaparición de Izquierda Unida de las preferencias, coalición que estaba creciendo hasta que Podemos empezó a cobrar fuerza. Los informes dicen que IU pasa por una crisis muy difícil, con convulsiones internas.


No debemos descartar que en España, así como en Grecia, se registre una sublevación de la ciudadanía que empiece a cambiar la dinámica de la Unión Europea. Claramente, mirando incluso América Latina, las vías institucionales no son suficientes para hacer cambios. Syriza debe ser consciente de que su gobierno va a ser atacado permanentemente por las fuerzas conservadoras, porque su fracaso será la confirmación de que la única vía es la que fue impuesta por la Troika. Por eso, la hazaña griega de las urnas debe ser complementada con un trabajo conjunto con las organizaciones ciudadanas que protejan y respalden al nuevo gobierno.

 

 

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