Declaración de Monterrey

publicado el 12/08/2011 a las 00:00 , por ACTRAV-OIT .

Documento final del Diplomado en Derecho del Trabajo, derechos sindicales y seguridad social realizado en México

El grupo de participantes convocados al Diplomado en Derecho del Trabajo, derechos sindicales y seguridad social en la ciudad de Monterrey, México, entre los días 21 al 29 de julio de 2011 por la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la OIT , bajo el auspicio del proyecto SSOS financiado por el Gobierno Español, la Oficina Regional de la OIT, y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, CROC, con el apoyo del Instituto Universitario Tecnológico de los Trabajadores; luego de transcurridas las ponencias de los expositores invitados, de las deliberaciones e intercambios realizados motivaron el enunciado de las siguientes reflexiones y conclusiones;

•    Los participantes coinciden en la oportunidad de celebrar esta actividad formativa ya que la vinculación de los tres tópicos centrales del diplomado resulta clave a los intereses de los trabajadores, muy especialmente en la actual coyuntura mundial.

•    En este orden, cabe destacar que, tanto los derechos laborales, los derechos sindicales como los derechos de la seguridad social configuran un haz de derechos inescindible e interdependientes, sin los cuales no es posible conjugar el progreso, la justicia y la paz social. La razón de ser de la OIT reside en la defensa de tales derechos.

•    Esta interdependencia y relación estratégica tienen por objeto alcanzar los estándares del trabajo decente, tal cual reza en la Declaración por la justicia social para una globalización equitativa (2008), como contracara de las consecuencias de la globalización.

•    Conocer, vincular y empoderarse de los argumentos económicos y jurídicos para afirmar que el trabajo no es una mercancía es de fundamental importancia para el movimiento sindical. Se trata de reivindicar por un lado su rol protagónico en el debate en curso sobre el modelo de desarrollo a implementar, por otro lado la función de las ciencias sociales como herramientas al servicio de la sociedad y de la democracia. En ambos casos el movimiento sindical no solo está legitimado a participar, sino que su participación es fundamental para legitimar el proceso de cambio, por un lado, y el debate científico, por el otro.

•    Este triángulo virtuoso y dinámico de la protección: las normas de fuente estatal, el sistema de relaciones colectivas de trabajo y la seguridad social ha sido clave a la hora de cimentar el estado de bienestar.

•    Llamamos la atención sobre las amenazas que existen sobre el sistema normativo y órganos de control de la OIT. Los trabajadores debemos cuidar de esta herramienta que ayude en la defensa y protección de los derechos laborales y libertades sindicales.

•    Derecho del Trabajo

o    El Derecho del Trabajo es esencialmente un derecho de protección de los trabajadores-as, cuya finalidad principal es equilibrar la desigualdad social y económica existente entre el capital y el trabajo, convirtiéndose en un insustituible equiparador de tal asimetría.

o    Existe una tendencia a revertir su naturaleza al intentar equiparar los derechos patrimoniales a los derechos laborales, Se enfatiza que bajo ningún punto de vista el Derecho del Trabajo puede servir ni ser funcional a otro interés que no surja de la defensa de las trabajadoras-es. En este sentido, resulta inadmisible la pretensión de utilizar el sistema de normas internacionales del trabajo y la acción de la OIT para la protección de la propiedad privada y la promoción de los intereses del empresariado

o    Revalorizar la acción de la OIT mediante su función normativa hoy es más que nunca necesario. El conjunto de derechos laborales que surgen de la Constitución de la OIT y de los convenios, recomendaciones y declaraciones constituyen un basamento jurídico, de inestimable valor, para hacer iguales a los desiguales. No resulta menos importante la función de los órganos de control normativo con el fin de promover el cumplimiento de los mandatos y obligaciones emanados de las Normas Internacionales del Trabajo. Por tanto es menester incluir dentro de la ratificación de los convenios por parte del gobierno que corresponda, un compromiso para cumplirlo y ejecutarlo.

o    Hay una tendencia a desvirtuar y/o confundir a los actores sociales, desdibujando la figura del trabajador. Siendo el trabajador quien vive de su propio trabajo, se pretende ocultar su identidad como trabajadores bajo pseudoformas empresariales cuentapropistas, especialmente en el marco de la economía informal.

o    Otros elementos a tener en cuenta, que condicionan la eficacia del marco institucional y del sistema de relaciones laborales son la capacidad organizativa del actor empresarial, el tipo de crecimiento económico (primario exportador, balance mercado interno – externo, el grado de valor agregado en la economía) y la organización productiva prevaleciente (predominio de gran empresa con microempresa, proporcionalidad en la presencia de gran, mediana y micro empresa). En ningún caso los cambios operados en estos componentes podrán efectuarse en detrimento de la protección del trabajador y del respeto a sus derechos.

•    Derechos Sindicales

o    El “consenso de Washington” que fortaleció el modelo neoliberal generó políticas que limitaron los derechos sindicales al generar reformas laborales desregulatorias que instituyeron modalidades de contratación sin derechos, propiciando la subcontratación, la tercerización e irresponsabilidad empresarial a través de la mercantilización de las relaciones del trabajo, obstaculizando el ejercicio de la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho de huelga; y derivado de ello los derechos civiles y políticos. Esta tendencia no se ha revertido todavía hoy y el Estado garante aun sigue ausente en la gran mayoría de nuestros países.

o    Tanto Diálogo Social como negociación colectiva guardan una estrecha vinculación pero a la vez requieren de una precisa diferenciación. Las experiencias de diálogo social deben complementarse con el ejercicio efectivo de los derechos de sindicalización, huelga y negociación colectiva. No todo diálogo social debe considerarse negociación colectiva.

o    La acción de los medios masivos de comunicación han tenido un efecto devastador sobre los derechos sindicales al haber inculcado en el imaginario colectivo que los sindicatos no son necesarios y que incluso distorsionan el correcto funcionamiento del mercado. Las organizaciones constituyen un equilibrio en las relaciones laborales.

o    La configuración del marco institucional y de relaciones entre los actores sociales con miras al alcance de sistemas económicos y sociales con equidad e inclusión social requiere de organizaciones sindicales fuertes – mecanismos de sostenimiento y aumento de la tasa de sindicalización- , institucionalización de la tutela sindical y negociación colectiva extendida hacia la mayoría de los trabajadores y actividades económic

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