Guatemala: trabajo doméstico decente

publicado el 05/07/2011 a las 00:00 , por MSICG .

El movimiento sindical guatemalteco exigen trabajo decente para trabajadores y trabajadoras de servicio doméstico



El día 4 de julio, el Movimiento Sindical, Indígena y Campesino Guatemalteco (MSICG) lanzó junto al Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular de Guatemala (SITRACAPGUA) la primera de muchas acciones a celebrarse en el marco de la campaña mundial por el trabajo decente convocada por la CSA y CSI.

Como organizaciones sindicales representativas, legítimas y autónomas de los y las trabajadoras, nos hemos congregado ante el Ministerio de Trabajo y Previsión Social de Guatemala para exigir al gobierno de la República la aprobación del convenio 189 de la OIT sobre el trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores domésticos, y que se le dé el curso respectivo a la Recomendación 201 sobre la misma materia, ambos instrumentos aprobados por los empleadores, los trabajadores y los gobiernos del mundo en el marco de la celebración de la 100a. Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT.

Según Olimpia Cruz López, secretaria-general del SITRACAPGUA, "actualmente más 173.200 personas laboramos como trabajadores de casa particular en Guatemala, siendo 98% de ellas mujeres, 35% del área rural y al menos 28% indígenas”.

La gran mayoría de los trabajadores y trabajadores domésticas en el país se encuentran laborando en condiciones sumamente precarias, las cuales se reflejan, en las palabras de Olimpia Cruz López, las siguientes estadísticas oficiales:

< style= margin-left: 40px; >- 99.1% de los y las trabajadoras ocupadas en este sector no ganamos tan siquiera un salario de conformidad con el costo de la canasta básica de alimentos y 100% ganamos menos que el costo de la canasta básica vital.
- 98% de las trabajadoras del sector no ganamos tan ni siquiera el costo del salario mínimo fijado legalmente.
- Para la presente fecha apenas 0.2% de las trabajadoras del sector goza de una protección social mínima la cual depende además de la voluntad del empleador.
- Somos el único país del mundo donde las trabajadoras y trabajadores de casa particular tenemos una jornada por disposición de la ley de 16 horas diarias siendo dos de ellas para el consumo de alimentos, no gozamos además por discriminación en la ley de los días de asueto, ni del descanso semanal.
- Somos también el único sector que por una inadecuada protección en la legislación nacional está sujeto a todo tipo de discriminaciones y atentados contra nuestra dignidad de seres humanos y contra nuestra condición de mujeres pudiendo ser sometidas a todo tipo de exámenes médicos por voluntad del empleador, siendo los resultados de estos además causal de despido sin responsabilidad para la parte patronal aún y cuando se trate de enfermedades profesionales o bien causal para que no tengamos acceso al empleo.
- Somos constantemente acosadas sexualmente, intimidadas, golpeadas, maltratadas física y emocionalmente sin que nuestras denuncias tengan eco en el sistema de impunidad imperante en el país, entre otras violaciones no menos graves.
En este contexto de grave precarización de las condiciones de trabajo de las y los trabajadores de casa particular, la aprobación de los Convenio y Recomendación por parte de la 100a Conferencia Internacional del Trabajo reviste una importancia sin precedentes por cuanto su ratificación por parte del Estado de Guatemala permitiría mejorar substancialmente las condiciones de vida y de trabajo de las trabajadoras domésticas de Guatemala.

De acuerdo con el SITRACAPGUA, dicho incremento se observaría en:

< style= margin-left: 40px; >- el reconocimiento de una jornada de trabajo de ocho horas diarias cuando se trate de trabajo diurno y un máxima de 44 a la semana, de seis horas diarias en jornada nocturna hasta un máximo de treinta y seis horas a la semana y a una jornada de trabajo no superior a siete horas diarias en jornada mixta la cual no podrá exceder de 42 horas máximo a la semana. Al pago de la jornada extraordinaria de trabajo.
- el reconocimiento, goce y disfrute efectivo de los descansos semanales, días de asueto, y festivos.
- el gozar del derecho a la indemnización como todo trabajador.
la exigencia al Estado de Guatemala garantizar una negociación colectiva con los sindicatos representativos del sector tanto de trabajadores como de empleadores y garantizar plenamente el derecho a la libertad sindical.
- la obligación del Estado de garantizar para los trabajadores de cierta edad el acceso a la educación y oportunidades para acceder a la enseñanza superior o formación profesional, las cuales no deberán verse afectadas por el trabajo.
- la obligación del Estado de tomar medidas para garantizar una vida libre de toda forma de abuso, acoso, y violencia para los trabajadores domésticos.
  Muchos de nuestros hermanos y hermanas se van a otros países de Europa como España, Italia o incluso a los Estados Unidos para buscar el trabajo decente que en este país no existe y poder dar a sus familias una vida digna, el Convenio y la Recomendación además de la protección que exige nuestras legislación impone otras medidas que deberá tomar el Estado de Guatemala para garantizar la seguridad laboral, física, social y en todos los aspectos de estos trabajadores antes de salir incluso del país.

Después de ratificar el Convenio, sigue el SITRACAPGUA, “la residencia de la trabajadora en su centro de trabajo deberá ser con previo acuerdo con el empleador y esto no implicará que la trabajadora deba estar al servicio del empleador en su tiempo de descanso, tiempo que si trabaja debe ser remunerado como jornada extraordinaria”.

También se eliminaría en la práctica el abuso que muchos empleadores cometen al fijar como parte del salario el suministro de habitación y manutención de la trabajadora. Otros beneficios serían el goce de la maternidad y de la seguridad social como cualquier otro trabajador o trabajadora, además del acceso a la justicia laboral.
“La inspección del trabajo tal y como lo mandan las leyes guatemaltecas deberá entrar a nuestros centros de trabajo a constatar nuestras condiciones laborales y el respeto a nuestros derechos”, expresa Olimpia Cruz López.

“Por otro lado, el Convenio y la Recomendación reafirman derechos ya contenidos en nuestra legislación y los desarrollan en un ámbito más amplio para los trabajadores de nuestro sector dentro de ellos, el respeto y promoción de los convenios fundamentales de la OIT y la no discriminación.”

Para el movimiento de trabajadores y trabajadoras domésticas en Guatemala, sólo con la aprobación por parte del Congreso y la ratificación posterior del presidente, el Gobierno de Álvaro Colom demostrará que desea pasar del disc

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