Informe de Derechos Humanos

publicado el 16/05/2011 a las 00:00 , por Karol Assunção, Periodista de Adital .

América Latina continúa siendo la región con más desigualdades del mundo, afirma Amnistía Internacional

src="Al finalizar 2010, Latinoamérica seguía siendo la región con más desigualdades del mundo”. Esto es lo que afirma Amnistía Internacional en su "Informe Anual 2011 – El estado de los derechos humanos en el mundo”. Además de la desigualdad, el informe destaca también otras violaciones ocurridas en el continente americano a lo largo del año 2010, como persecución a defensores/as de los derechos humanos y violencia contra mujeres y niñas.

La organización internacional reconoce algunos avances en relación con los derechos humanos en las Américas. De acuerdo con ella, "aunque parciales y lentos”, la región consiguió algunos progresos en esas cuestiones. Se destaca el papel de las comunidades y organizaciones sociales que están denunciando cada vez más tales violaciones y actuando en defensa de las víctimas.

El informe cita la realidad de Haití como ejemplo. A fines de 2010, más de un millón de personas cuyas casas se destruyeron por el terremoto -ocurrido en enero del mismo año- continuaban viviendo en campamentos provisorios. La situación dejó a mujeres y niñas aún más vulnerables a abusos sexuales. Aunque con el dolor de haber perdido a familiares y sus pertenencias en el terremoto e inclusive haber sido víctimas de violación sexual, las mujeres se unieron y formaron la "Comisión de Mujeres Víctimas por las Víctimas” (Kofaviv), que ofrece apoyo médico, psicológico y económico a las sobrevivientes de violencia sexual en los campamentos haitianos.

Sin embargo, aún con el accionar de organizaciones sociales, el documento señala que es necesaria la posición de los Estados en defensa de los derechos humanos. Participación que, según revela el informe de Amnistía Internacional, no siempre se verifica.

"Aun en tiempos de paz y estabilidad relativas, es frecuente que los gobiernos no garanticen el respeto de los derechos en la práctica, ni siquiera en el caso de quienes corren más riesgo de sufrir abusos, como las personas que viven en la pobreza, los pueblos indígenas y las mujeres y las niñas. Esta situación se da sobre todo cuando existen poderosos intereses económicos que consideran que respetar los derechos de las comunidades pobres y marginadas es contrario a sus objetivos económicos”, señala.

El documento destaca lo relativo a las violaciones a los derechos de los pueblos indígenas. Según el informe, en 2007, varios Estados del continente votaron a favor de la Declaración de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Sin embargo, hasta el final del año pasado, ninguno había promulgado normas que garanticen el derecho de los pueblos indígenas de ser consultados sobre proyectos que los afectan.

"En Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú, los indígenas considerados un obstáculo para los intereses comerciales fueron objeto de amenazas, acoso, desalojos forzados, desplazamientos y homicidios a medida que el afán de explotación de los recursos se intensificaba en las zonas que habitaban”, revela.

Otro problema que enfrenta la región es la pobreza. Aunque con importantes avances, de acuerdo con Amnistía Internacional, casi un quinto de la población latinoamericana y caribeña todavía vive en situación de pobreza extrema, principalmente indígenas y afrodescendientes.

La situación tampoco es alentadora para comunicadores/as y defensores/as de derechos humanos. Según el informe, el continente americano es el segundo más peligroso para los/as periodistas, solamente detrás de Asia en número de asesinatos. "Casi 400 trabajadores de medios de comunicación recibieron amenazas o sufrieron ataques, y al menos 13 periodistas murieron a manos de agresores no identificados”, afirma.

Los activistas también corren riesgo al defender los derechos humanos en la región. De acuerdo con el informe, Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Venezuela son algunos de los países donde los defensores/as fueron víctimas de asesinatos, amenazas, persecuciones y actuaciones judiciales arbitrarias.

> Más informaciones sobre el informe

Fuente:
Adital / Traducción: Daniel Barrantes

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