Egipto: Derecho de huelga

publicado el 30/03/2011 a las 00:00 , por CSI-ITUC .

El decreto para criminalizar las huelgas es una traición de la revolución, denuncia el sindicalismo internacional

La CSI ha solicitado al Primer Ministro egipcio Essam Sharaf que abandone la propuesta de un decreto por el cual las huelgas serían delito, con penas de cárcel de hasta un año y multas de hasta US$ 90.000. La Egyptian Federation of Independent Trade Unions (EFITU) ha descrito el decreto como “un paso grave y preocupante”, que ya ha sido aprobado por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

“La implementación de este decreto sería nada menos que una traición de la revolución. Millones de trabajadores egipcios siguen trabajando a cambio de salarios de miseria, y privarles del derecho de huelga – un derecho fundamental según la ley internacional – sería eliminar un medio esencial para que los trabajadores y trabajadoras puedan lograr justicia económica y social. La represión de la actividad sindical legítima sofocaría también el desarrollo de una sociedad civil vibrante, algo que Egipto necesita desesperadamente para desarrollar la democracia”, expresó la Secretaria General de la CSI Sharan Burrow.

La EFITU ha reconocido los considerables esfuerzos del Ministro de Recursos Humanos e Inmigración y del Ministro de Finanzas para entablar un diálogo y negociaciones con los trabajadores de algunos sectores y localidades, pero ha solicitado a las autoridades que empiecen a tratar a los trabajadores egipcios como “ciudadanos, no sujetos”.

La ETUF, la central sindical oficial de la época de Mubarak, ha acogido con beneplácito el anuncio, señalando que es conforme a la legislación laboral de 2003 impuesta por Mubarak con el apoyo de la ETUF.

“Los trabajadores no necesitan que vestigios del antiguo régimen, desacreditados y no representativos, hablen en su nombre. Al igual que los trabajadores de todas partes, son perfectamente capaces de organizar sus propios sindicatos, pero sólo pueden hacerlo efectivamente si las autoridades se abstienen de seguir con los hábitos antidemocráticos del pasado”, añadió Burrow.

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