Colombia: exigencias laborales para el TLC

publicado el 03/02/2011 a las 00:00 , por ENS .

Informe debe impedir firma de Tratado de Libre Comercio entre Colombia y EE.UU. si no se mejora condiciones laborales

altEn agosto de 2010, personal de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, en la sigla en inglés) viajó a Valle del Cauca, Colombia, para investigar las condiciones laborales de más de 30.000 trabajadores empleados en el sector azucarero.

Entrevistas con corteros de caña de azúcar, sindicatos, ONGs y oficinas del Senado de Colombia revelaron que graves abusos laborales son omnipresentes en todo el sector azucarero en el Valle del Cauca. Los trabajadores son privados de sus derechos laborales básicos y perseguidos por organizarse para defender sus derechos constitucionales.

En particular, se observó que el uso de las Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA) —un modelo de trabajo en el que los trabajadores son contratados a través de subcontratistas— socava la protección de los trabajadores y los derechos laborales. A la luz del pendiente Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, el Congreso de EE.UU. debe evaluar estas preocupaciones laborales y promover la creación de un clima donde los derechos de los trabajadores sean respetados.

Basado en nuestras observaciones, WOLA recomienda que:

1- Para asegurar que Colombia cumpla con las normas de derechos laborales internacionalmente aceptadas, EE.UU. debe esperar hasta que Colombia haya eliminado el modelo CTA antes de debatir el tema del TLC. Actualmente, hay una propuesta legislativa en Colombia (artículo 63 de la La Ley de Formalización y Generación de Empleo ) para disolver el modelo de CTA antes de julio del 2013. WOLA piensa que este período de tiempo es demasiado largo y que el modelo de las CTA debe ser disuelta antes de que se debata el TLC. Además, no hay una prohibición total de los subcontratistas[i].

2- El Ministerio de Protección Social en Colombia debe recibir el apoyo necesario para eliminar las CTA y efectivamente transitar empleados a la fuerza laboral formal con contratos directos. Las normas laborales en Colombia, como las de otros socios comerciales, deben reflejar normas internacionalmente reconocidas.

3- Las autoridades colombianas deben proveer protección para los corteros de caña y el personal asesor del Senado colombiano, quienes defienden los derechos laborales y han sido objetos de ataques políticos sin base. En particular, el caso contra los asesores del Senador López Maya es un claro intento de desacreditar a los trabajadores en el sector azucarero que demandan sus derechos constitucionales.

4- El gobierno colombiano debe investigar las amenazas contra miembros de la sociedad civil, entre ellas las organizaciones de los corteros de caña, la Corporación Humanidad Maestra Vida , y otras organizaciones en defensa de los derechos laborales en Colombia, y enjuiciar los perpetradores.

CTA: niegan contratos directos con los ingenios

La industria azucarera colombiana sigue creciendo, aunque la mayoría de los trabajadores en los ingenios no disfrutan de los beneficios económicos. Los incentivos fiscales del gobierno colombiano para promulgar la producción de etanol basado en azúcar, fueron parcialmente responsables por el 15,1% crecimiento en el sector en el 2009 [ii]. A pesar de un panorama más sombrío por causa de las inundaciones y daños posteriores a los cultivos en 2010-11, la industria probablemente se repuntará y expandirá.

Los ingenios de azúcar y etanol utilizan a las CTA como un medio de subcontratar el trabajo por terceros. Por subcontratar el trabajo por medio de las CTA, los ingenios evaden las obligaciones de la constitución colombiana y el código laboral sobre los derechos laborales. Las CTA se convirtieron en la principal forma de contratar los corteros de caña durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010).

A pesar de las condiciones de trabajo opresivas, los corteros de caña no tienen garantizados contratos directos con los ingenios de azúcar. Muchos de los corteros son afrocolombianos e indígenas que huyeron con sus familias de la violencia relacionada al conflicto en Cauca y Nariño. Solamente ganan $7.000 ($3.74 dólares) por tonelada de caña que cortan. En promedio, los corteros cortan 5,3 toneladas de caña de azúcar al día en 9 a 10 horas. Frecuentemente trabajan 7 días a la semana, sin estabilidad en su empleo.

Los ingenios les exigen a los corteros afiliación a una CTA para poder obtener un empleo. Más de 12.000 obreros en el sector azucarero del Valle del Cauca están afiliados a las CTA, llegando a un total de más de 40% de los trabajadores del sector. Algunos de los trabajadores que no están empleados bajo el modelo de las CTA se encuentran en condiciones aún más precarias, como las mujeres y los menores, quienes están parcialmente empleados en las plantaciones. Según un estudio del 2009, a los trabajadores que pertenecen a la CTA se les descuentan el 45,9% de sus ingresos brutos por conceptos de seguridad social, cuotas de apoyo para los pagos de crédito de las CTA, y otras deudas. Por tanto, los corteros de caña empleados en las CTA ganan 44,6% menos que los corteros directamente contratados por los ingenios [iii]. Es decir, un cortero de caña empleado por una CTA gana entre $440.000 y $520.000 al mes ($235.24-USD $278.00), mientras que el salario mínimo en Colombia en 2011 es $535.600 por mes ($286.35 USD).

“Los principales violadores de los derechos laborales son estas Cooperativas. Es injusto que los trabajadores que prestan servicios laborales a través de las Cooperativas de Trabajo Asociado no estén protegidos por las leyes laborales sino por el régimen comercial, eso es un retroceso de más de 200 siglos en nuestro país (sic)”. Vicepresidente de Colombia Angelino Garzón, 4 de noviembre 2010.

Corteros de caña protestan por condiciones injustas de trabajo

En 2008 la situación laboral de los corteros de caña en el Valle del Cauca se deterioró tanto, que más de 18 mil trabajadores se organizaron para exigir sus derechos. La protesta contó con el apoyo de  otros movimientos sociales y laborales en el país, además de una gran franja de la opinión pública. Algunos partidarios iniciaron una huelga de hambre en Bogotá en solidaridad con las demandas de los corteros. Sin embargo, algunos ingenios amenazaron a sus trabajadores de ser despedidos si se enteraban de su participación en reuniones organizativas para la Audiencia Pública sobre el Impacto del Monocultivo de la Caña en el Valle Geográfico del Río Cauca , que fue aprobada por la Plenaria del Senado y que se realizó el 14 de junio de 2008, en Pradera, Valle del Cauca.

El derecho a sindicalizarse también fue amenazado por los organismos de seguridad del Estado en relación con políticos de la región, debido al supuesto peligro que la huelga presentaba para la región. A pesar de una enorme presión para que cedieran, los trabajadores empezaron la huelga el 15 de septiembre de 2008 y duró más de 80 días e involucró a 8 ingenios de azúcar y etanol.

La huelga de los corteros de caña exigió contratos directos con los ingenios, estabilidad laboral, salarios justos, servicios sociales (vivienda,

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