CSA ratifica su proyecto de unidad y lucha sindical para las Américas

publicado el 04/05/2017 a las 13:40 .

manifesto CSA

English version

Nacimos de la comprensión de la necesaria unidad del sindicalismo internacional ante la ofensivadel capital en contra de las conquistas de la clase trabajadora, expresada en la implantación delmodelo neoliberal que necesita de un mundo sin reglas para profundizar la explotación del trabajode la mayoría y concentrar la riqueza en pocas manos.

Sufrimos las consecuencias de la violencia y la persecución, heredadas de los regímenesdictatoriales y de la violencia que vivieron nuestros países. Los sindicatos y sindicalistas han sidovíctimas de la estigmatización y la criminalización por parte de gobiernos y patronos y desistemáticos ataques y descalificaciones por parte de los medios de comunicación dominantes.

La CSA y sus principales tesis, resoluciones y orientaciones políticas han sido producto de unaamplia consulta con sus organizaciones afiliadas, a través de sus diferentes órganos políticos. Asíha sido desde su fundación. Negar el carácter democrático del proceso de elaboración política ytoma de decisiones de la CSA no resiste ningún análisis objetivo. No existe ninguna organizaciónsindical internacional en las Américas que iguale la amplitud, transparencia y coherencia que la CSA ha desarrollado como cultura desde su fundación.

Expresamos nuestro total rechazo a la realización en días pasados de un evento sindical quepretende resquebrajar la unidad sindical en la región. Reafirmamos que solo con el compromisoefectivo y coherente de la clase trabajadora podrá ser posible enfrentar la agenda conservadora,pro empresarial y autoritaria que está en marcha en las Américas y en el mundo.

Desde su fundación, la CSA expresó su compromiso con un proyecto de desarrollo sustentablepara nuestros países, basado en la complementariedad productiva, la solidaridad y la integraciónde nuestros pueblos. Eso está en nuestras tesis fundacionales y ha sido ratificado en losposteriores congresos. Es, además, el soporte fundamental de la Plataforma de Desarrollo de lasAméricas (PLADA), estrategia política de la CSA.

Reiteramos que, ante la embestida que enfrentan los pueblos, los sindicatos deben estableceralianzas con los diversos sectores y movimientos que promueven alternativas al dominio delcapital y sus efectos perversos. Asimismo, siempre hemos condenado las pretensiones2hegemónicas e imperialistas en nuestro continente, rechazando la presencia de bases militares.Defendemos siempre la tesis de las Américas como territorio de paz.

Siempre fuimos claros en la defensa del sindicalismo socio-político y afirmamos que para la clasetrabajadora no es la misma cosa un gobierno progresista, democrático y de izquierda, que el de ungobierno de derecha y antipopular. La realidad ha demostrado eso con el gobierno de derecha deArgentina y el gobierno golpista en Brasil. Nuestro sindicalismo tiene lado. Ese lado es el de lademocracia, la libertad y la sustentabilidad, del combate al machismo, al patriarcalismo, el racismoy la xenofobia.

Nadie, en ningún momento, pudo condicionar nuestras críticas y nuestros legítimos reclamos porel pleno reconocimiento de la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho de las/ostrabajadoras/es de darse las organizaciones sindicales a que tienen derecho.

También hemos sido claros en la defensa de la institucionalidad democrática, el reconocimientode los gobiernos democráticamente electos y en nuestra oposición a los golpes de estado. Elresultado de los golpes, antes y ahora, ha sido la represión y la criminalización de los sectorespopulares, el ataque a los sindicatos, el desconocimiento de los derechos, el desmontaje delestado y sus políticas de protección.

En los últimos años y luego de un breve período de recuperación de la agenda social y dederechos, volvemos a ser testigos de una feroz arremetida conservadora política y económica ennuestra región. Los que verdaderamente nunca perdieron sus privilegios y apenas fueronincomodados por los pocos cambios sociales y políticos, hoy lideran una cruzada para desmantelarlas pocas conquistas sociales y no han dudado en recurrir a la violencia, la desestabilización y los golpes de estado de nuevo tipo, como los de Honduras, en 2009, Paraguay en 2012 y Brasil en 2016, para recuperar su poder. El sindicalismo realmente democrático no puede transigir consemejantes desmanes y menos prestarse como instrumento de legitimación de la restauraciónconservadora hoy en curso en la región.

La atomización y división del movimiento sindical solo favorece a los dueños del capital y a losgobiernos que imponen una agenda contraria a los intereses de las/os trabajadoras/es y de lospueblos. Quienes impulsan un sindicalismo de “negocios”, aislado de sus bases, supuestamente pragmático y “no ideológico”, brindan un servicio a los enemigos de la clase trabajadora y envíanun pésimo mensaje al pueblo trabajador, justo ahora que se impone un discurso que criminaliza yestigmatiza la lucha social y se instala una agenda conservadora, racista, homofóbica, machista yreaccionaria.

La CSA reivindica la necesaria unidad del movimiento sindical, reconociendo la importancia de lapluralidad, diversidad y diferencias políticas e ideológicas en su seno, propias de su naturaliza3democrática. Sin embargo, sostiene que no abandonará sus postulados y principios y no va aconciliar con intereses que no sean los del conjunto de la clase trabajadora, apegada a la ética,honestidad y responsabilidad que exigen sus afiliadas y los /as trabajadoras/es en general.

Secretariado Ejecutivo de la CSA

São Paulo, 25 de abril de 2017

 

Noticias Anteriores

SITEMAP