¡Retiren las tropas, cierren la MINUSTAH y reparen ya los crímenes cometidos!

publicado el 20/03/2017 a las 13:18 .

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A los gobiernos y parlamentos de América latina y el Caribe; los órganos e instituciones de integración regional; los gobiernos de los países integrantes del Consejo de Seguridad o contribuyentes de tropas; al Secretario General de la ONU, Sr. António Guterres

¡Fuera la MINUSTAH ya!

Organizaciones populares, movimientos sociales y políticos de nuestra América y de otras latitudes reclamamos a nuestros países y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, decisiones inmediatas para asegurar el retiro total de las tropas de ocupación de la MINUSTAH, el cierre de la Misión y la reparación de los daños y crímenes cometidos.

Haití no es una amenaza para la seguridad hemisférica y condenamos que así lo vienen asegurando desde hace 13 años para intentar justificar la ocupación militar ilegal de ese país. La presencia de la MINUSTAH, al contrario, sí ha significado una tremenda afrenta a la dignidad y la capacidad del pueblo haitiano, al ejercicio de su soberanía, al respeto de sus derechos humanos y su derecho de tomar decisiones sobre los bienes naturales y comunes que garantizan su sobrevivencia y buen vivir.

Ni qué decir de las mujeres, jóvenes, niñas y niños que han sufrido el abuso, violaciones y explotación sexual a mano de las tropas impunes que se dicen enviadas para cumplir una misión de apoyo y estabilización al país. O de las y los campesinos, estudiantes, trabajadores y trabajadoras que han sufrido la represión de las tropas para obstaculizar sus conquistas. O sobre todo, de las más de 10.000 personas muertas y 800.000 infectadas a consecuencia del cólera, a causa de la negligencia, cuando menos, de esta Misión, agravada escandalosamente por la política de negación e impunidad mantenida por la propia ONU durante 6 largos años desde que las tropas introdujeron el cólera.

Es hora que los gobiernos de América latina y el Caribe en especial, y la comunidad internacional en general, reconozcan que la MINUSTAH no es la respuesta que precisa Haití. De hecho, el fracaso del proceso electoral que acaba de concluirse con la participación de menos de 21% del electorado, resultados cuestionados y la instalación de una gran cantidad de candidatos denunciados por su relación con diversas actividades criminales, evidencia la permanencia de una crisis de legitimidad del Estado y sus aparatos cuya resolución se suponía al centro del mandato de la Misión.

Reclamamos que retiren de inmediato las tropas – la mayoría proveniente de América latina – y pongan fin a la hipocresía de una Misión llamada de paz donde no hay ni hubo guerra, incumplidora de su mandato formal y violadora impune de los derechos de la población que se dice querer ayudar. Una misión, encima, gastadora de los recursos financieros con que el pueblo haitiano pudiera construir su propio presente y futuro. Unos poco países ya han retirado sus tropas, y otros han anunciado su disposición para hacerlo a la brevedad, pero junto a nuestras organizaciones miembros y referentes en Haití, reclamamos que se vayan todas, y ahora.

¡NO EN NUESTRO NOMBRE! gritamos nuevamente. Pero tampoco es suficiente que la MINUSTAH se retire de Haití. La ONU, el Consejo de Seguridad, los países que contribuyen a su presupuesto y los que mandan sus tropas, tienen la obligación de reparar los crímenes y violaciones de derechos humanos cometidos, incluyendo la implementación de un sistema para lograr el acceso universal al derecho humano al agua potable. La MINUSTAH tiene un presupuesto aprobado este año de USD 350 millones, y el plan lanzado con bombo y platillas, para erradicar el cólera e indemnizar a las víctimas y sus familias, intenta hasta ahora sin éxito, conseguir USD 400 millones durante este año y el próximo. Para nosotros, la matemática es muy sencilla; el problema son los intereses de quienes ponen la plata o se contentan con aprovecharla por sus propios fines. ¡NO EN NUESTRO NOMBRE!

Reafirmamos nuestra voluntad a seguir defendiendo los derechos del pueblo haitiano, apoyándole solidariamente en su lucha cotidiana por superar el empobrecimiento y la explotación a lo cual ha sido sometido, el saqueo y la continuidad de más de 100 años de ocupación. Reclamamos de Uds., gobiernos y parlamentos, representantes oficiales del más alto nivel, que cumplan con sus obligaciones y responsabilidades a respetar su soberanía y autodeterminación y a colaborar con el pueblo y gobierno de Haití, para asegurar todas sus necesidades y derechos.

- América Latina y el Caribe, marzo 2017

 

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