La Confederación Sindical de trabajadores y trabajadoras de las Américas (CSA) participó del 51.º Congreso de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), realizado entre el 22 y el 25 de junio en la ciudad de Burdeos, Francia. El encuentro concluyó con la reelección de Marylise Léon como Secretaria General de la organización sindical francesa.
Durante cuatro días, dirigentes sindicales de distintos países debatieron sobre los principales desafíos que enfrenta actualmente el movimiento sindical a nivel global. Entre los temas centrales abordados estuvieron el fortalecimiento del sindicalismo como herramienta fundamental para la defensa de los derechos laborales y sociales, la necesidad de disputar la agenda política frente al avance de la extrema derecha y las políticas de ajuste, así como la reafirmación de los valores de la democracia, la paz y la solidaridad internacional.
El Congreso se consolidó como un importante espacio de articulación entre organizaciones sindicales de todos los continentes. La dimensión internacional del encuentro quedó reflejada en la participación de destacadas autoridades del movimiento sindical mundial, entre ellas Luc Triangle, Secretario General de la Confederación Sindical Internacional (CSI), y Oliver Röpke, Director de ACTRAV, la Oficina de Actividades para los Trabajadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Las Américas estuvieron representadas por una delegación integrada por dirigentes de la CSA y de sus organizaciones afiliadas. Participaron Marcelo Di Stefano, Secretario de Fortalecimiento y Organización Sindical de la CSA; Adolfo Aguirre, en representación de la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA); Ariovaldo de Oliveira Santos, por la Central Única de los Trabajadores (CUT) de Brasil; Marcela Leida León, de la Alianza Sindical Independiente (ASI) de Venezuela; Jhon Jairo Caicedo, de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC); y Xavier Rigaud, en representación de la Confederación de Trabajadores Haitianos (CTH).
La participación de la CSA y de las centrales sindicales de la región reafirmó el compromiso del sindicalismo de las Américas con la cooperación internacional, la defensa de la democracia y la construcción de respuestas colectivas frente a los desafíos que atraviesa el mundo del trabajo.






